Escenarios y desplazamientos. Es importante asegurar que las personas
participen de los significados que vuelven relevante la interacción
educativa y la estructuran. Esto implica hacer comprensible el
funcionamiento esperado en cada ámbito, incluyendo los contenidos que lo
estructuran, los valores que lo orientan, el proceso o trayectoria que
se propone, las actividades que pueden realizarse, el uso de los objetos
y el lugar de la persona en relación a ellos. Los escenarios educativos
influyen en el aprendizaje, y se construyen con la participación activa
de las personas en un espacio físico o virtual, interactuando con
actores, contenidos y valores.
Para
que las personas se desplacen de un escenario a otro y se desenvuelvan
adecuadamente, la información que indica las rutas o itinerarios a
seguir debe ser sencilla y de fácil predicción y memorización. El
propósito es favorecer la construcción de mapas cognitivos y evitar las
dudas que incrementan el estrés de las personas y dificultan su
participación.
Debe
tenerse en cuenta que desplazarse por un ámbito desconocido requiere
activar recursos cognitivos complejos, como la memoria, la orientación,
la planificación y la toma de decisiones. Por ello es importante adecuar
el entorno para que todas las personas logren “adquirir, codificar,
almacenar, recordar y manipular la información” sobre su naturaleza, y
relacionarla con la experiencia pasada y futura para desplazarse
cómodamente. En escenarios virtuales, el concepto de navegabilidad se
refiere al mismo principio.
Para
incrementar la accesibilidad cognitiva, las instituciones, centros y
ámbitos educativos deberán contar con una adecuada señalética en sus
espacios. La señalética es una disciplina que diseña, crea y planifica
sistemas estructurados, mediante señales en diversos formatos, con la
finalidad de orientar a las personas usuarias en su movilidad y
comprensión⁶. Pretende brindarles información para facilitar una
adecuada interrelación con el entorno y realizar las funciones previstas
en él, facilitando la localización e identificación de medios e
instalaciones, regulando el uso del espacio o alertando sobre la
presencia de obstáculos. Para su mayor eficacia, es recomendable
acompañar la señalética con acciones y facilitadores que expliciten el
significado, localización y propósito de cada señalización.